Después de dos años de espera,
Agustín fue sometido a un trasplante
de: hígado, duodeno, páncreas
e intestino delgado.
El niño nació con una afección
relativamente común, un vólvulo
(torsión del intestino) que debió
ser operado, y como consecuencia quedó
con un intestino corto y la necesidad absoluta
de alimentarse por vía parenteral
(alimentación por vena). Este tipo
de alimentación trajo aparejado el
desarrollo de cirrosis hepática siendo
necesario el trasplante multivisceral para
resolver su problema hepático e intestinal.
El paciente se recupera favorablemente en
el Hospital Italiano de Buenos Aires y se
encuentra en muy buen estado.
El prestigio y la confianza obtenidos por
el HOSPITAL ITALIANO en sus 155 años
al servicio del cuidado de la salud, se
fundamenta en su búsqueda constante
de la excelencia, en sus trabajos de investigación
y formación de profesionales y -
fundamentalmente – en el respeto por
la dignidad individual que brinda a cada
paciente.
NFORMACION DE PRENSA