La palabra
que refiere al estrés desagradable
es el distrés. Un estado que ocasiona
un exceso de esfuerzo con relación
a la carga. Va acompañado siempre
de desorden fisiológico, hiperactividad,
acortamiento muscular, somatizaciones y
envejecimiento prematuro.
Pueden ser estresores: el trabajo, la familia,
las enfermedades, el clima, el alcohol,
el tabaco, las frustraciones, en suma, centenares
de estímulos internos o externos
de carácter físico, químico
o social. Para evitar este estado que puede
ser originado por innumerables situaciones
cotidianas y en diversos momentos de la
jornada, el Dr. Néstor Manassi brinda
algunos consejos.
El primero de ellos es estar preparado con
idoneidad para la tarea que se dispone afrontar,
conociendo las limitaciones. Si bien es
cierto que en ocasiones los nervios le ganan
a todo el conocimiento que el individuo
pueda tener sobre el tema, en estos casos
es importante contar con un método
de relajación como recurso. Un método
que permita lograr la calma interior y decidir
con la mayor tranquilidad posible.
“Es importante estar en calma activa”
sostiene el profesional. “Si bien
parecen definiciones contradictorias no
lo son, se trata de estar en un estado de
calma, pero atento a lo que acontece a nuestro
alrededor para actuar oportunamente”
concluye. Manassi agrega que está
comprobado que una adecuada alimentación
ayuda a provocar más situaciones
de bienestar.
Por el contrario, el eustrés es el
estrés positivo, un estado de conciencia,
en el cual el pensamiento, emoción
y sensación parecen organizarse para
proporcionar un efecto general de alegría,
satisfacción y energía vital.
En realidad las técnicas de relajación
se orientan más hacia este estado,
en el cual se pueda actuar en el mundo sin
los efectos negativos del distrés,
prepararse para una vida creativa, en la
que puedan llegar a disfrutarse sin miedo
de los momentos felices y afrontando con
realismo otros que sucederán de forma
inevitable. La creatividad facilita una
vida en que los problemas tienden a resolverse,
los problemas existen para todos, unos demoran
su solución y otros se enfrentan
a ella.
*Médico UBA, 1976. Especialista en
Nutrición UBA 1985.