Los piojos pueden infectar
a cualquiera, independientemente de su nivel
social, edad o higiene personal, pero son
más frecuentes en niños que
en adultos y en mujeres que en varones.
No hay manera de prevenir la infestación:
ni el uso frecuente de shampoo, ni el pelo
corto o el uso del "peine fino"
son eficaces.
Estimaciones diversas señalan que
entre el 1 y el 10% de la población
escolar la padece, y los contactos cercanos
de los niños infectados, como los
familiares convivientes, se contagian con
facilidad.
El contagio es por contacto directo cabeza
a cabeza, no habiendo evidencia de que el
compartir peines, cepillos y otros adminículos
para la cabeza puedan transmitir al parásito.
El piojo adulto no sobrevive fuera del huésped
más de 36 horas y la transmisión
de "huevitos" (liendres) tampoco
ha sido demostrada.
Los síntomas, cuando
existen, son leves, siendo la picazón
el más frecuente. Raramente se presentan
lastimaduras por rascado, infección
bacteriana secundaria al mismo y aparición
de ganglios en el cuello. Cuando no hay
síntomas, la única manera
de descubrir los piojos es la inspección:
los piojos adultos suelen medir de 2 a 4
milímetros y suelen estar cerca del
nacimiento de los cabellos, en la zona de
la nuca y detrás de las orejas. El
piojo hembra pone sus huevecillos en forma
de liendres a 3-4 mm. de la superficie del
cuero cabelludo, tan firmemente adheridos
que no pueden ser desprendidos por el lavado
con ningún shampoo. Estos huevos
tardan una semana en madurar, y abandonan
la costra vacía adherida al pelo.
Es fácil distinguir una partícula
de caspa de una liendre porque la primera
se puede desprender o mover con facilidad.
Las liendres, desprendidas del cabello o
adheridas a cabellos desprendidos o cortados,
no son fuente de reinfestación. Si
hay alguna duda, se puede cortar el pelo
y mirar la partícula en el microscopio.
No hay método satisfactorio
de lucha contra los piojos que no sea el
tratamiento local. Se han utilizado cinco
tipos de insecticidas para matar los piojos.
Todos ellos actúan sobre el sistema
nervioso central del insecto y son también
potencialmente tóxicos para el ser
humano. No deben aplicarse sobre piel o
cuero cabelludo lastimados o con heridas
o infecciones abiertas.
Si bien hay diversos insecticidas para combatir
los piojos, en la Argentina se usa la permetrina
al 1% casi exclusivamente, ya que es el
menos tóxico. No se debe usar DDT
ni benzoato de bencilo ya que tienen efectos
tóxicos.
También deben recordar los padres
que es importante guardar los medicamentos
pediculicidas fuera del alcance de niños
pequeños, ya que al ser ingeridos
pueden producir efectos tóxicos.
La permetrina es popular por su fácil
utilización, eficacia tanto contra
los piojos adultos y las liendres, y por
su baja toxicidad. Su eficacia es del orden
del 90%. Si bien ha comenzado a aparecer
resistencia, esto puede superarse generalmente
con dos aplicaciones separadas por una semana.
Se debe aplicar el producto con permetrina
(loción, crema enjuague, etc.) después
de lavar el cabello y dejarlo aplicado por
unos 10 minutos aproximadamente, y luego
enjuagar. Es aconsejable repetir el procedimiento
una semana después.
Después del tratamiento con permetrina,
no es necesario el tratar de eliminar las
liendres muertas con el peine fino para
prevenir el contagio. Las liendres que pudieran
haber sobrevivido están muy cerca
de la base del pelo como para que puedan
ser eliminadas con el peine y es más
efectivo tratarlas con una segunda aplicación
una semana después.
Si hace falta eliminar los huevos muertos
por razones estéticas, puede mojarse
el pelo con vinagre blanco diluido al medio
con agua (ácido acético al
3-5%) durante 30 a 60 minutos y cubriéndolo
con una toalla embebida en la misma solución,
y luego pasar el peine fino, pero de la
punta hacia cuero cabelludo.
Los familiares y otros contactos del niño
con piojos deben hacerse examinar y tratarse
si están infectados, al igual que
los compañeros del jardín
o del colegio.
Toda persona que comparta la cama con el
niño debe tratarse preventivamente,
aunque no se vean piojos o liendres.
El niño con piojos
puede volver al colegio o jardín
una vez tratado, aunque se vean las liendres.
La reaparición de piojos en el corto
plazo indica en general que el niño
se ha vuelto a contagiar y no una resistencia
a la permetrina o una inefectividad del
tratamiento, especialmente si se repitió
7 días más tarde. Por esto
es bueno que se coordine en el colegio o
jardín el tratamiento simultáneo
de todos los niños afectados.
Los colegios que no permiten el regreso
de los niños "hasta que no haya
liendres" no lo hacen sobre bases científicas
serias, ya que no hay ningún estudio
que demuestre que esta política es
necesaria o efectiva para controlar la diseminación
de esta parasitosis. El consenso de opinión
(ej.: Academia Americana de Pediatría,
Sociedad Canadiense de Pediatría,
etc.) es el de no avalar dicha actitud.
Las recaídas luego de las 48 horas,
en general, significan nuevo contagio en
la escuela. Las campañas en los colegios
requieren el tratamiento simultáneo
de los niños con piojos y el buen
cumplimiento del mismo por las familias.
Si bien se piensa que el rol de los objetos
inanimados (ropa-peines) es nulo en el contagio,
las familias se sienten más seguras
si lavan toda la ropa de cama, gorras, toallas
y peines con agua bien caliente (que mata
las liendres). También son efectivos
la limpieza a seco o simplemente el guardarlas
en una bolsa de plástico por diez
días. El uso de insecticidas es innecesario.
La presencia de piojos vivos dentro de las
48 horas de tratamiento sugiere resistencia
al pediculicida. En estos raros casos se
deberá cambiar el mismo.
Para
la comunidad
Es necesario difundir lo erróneo
de los mitos acerca de los piojos, especialmente
subrayar la falta de riesgo en la transmisión
de enfermedades, lo innecesario del procedimiento
del "peine fino", lo irreal de
atribuir la enfermedad a una "falta
de higiene" y la ineficacia de exigir
"ausencia de liendres" para permitir
el regreso al colegio.
Dr. Osvaldo Stoliar y Asociados
Pediatras - Odontopediatras
ostoliar@intramed.net.ar