| No
me des todo lo que te pida: A veces sólo
pido para ver cuánto puedo tomar.
No me grites: Te respeto menos cuando lo haces...
y de ese modo me enseñás a gritar
a mí también y yo no quiero
hacerlo.
No des siempre órdenes: Si en vez de
órdenes a veces me pidieras las cosas,
yo lo haría más rápido
y con más gusto.
Cumple las promesas buenas y malas: Si me
prometes un premio, dámelo. Pero si
lo prometido es un castigo, cúmplelo
también.
No me compares con nadie, especialmente con
mi hermano o hermana. Tampoco con compañeros,
vecinos u amigos. Si tú me haces lucir
mejor que los demás alguien va a sufrir
y si me haces lucir peor que los demás,
seré yo quien sufra.
No cambies tan a menudo sobre lo que debo
hacer. Decídete y mantén esa
decisión.
Déjame valerme por mí mismo:
si tú lo haces todo por mí yo
nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mí ni
me pidas que las diga por tí, aunque
sea para sacarte de un apuro. Me haces sentir
mal y perder la fe en lo que me dices.
Cuando yo hago mal, no me exijas que te diga
el por qué lo hice. A veces, ni yo
mismo lo sé.
Cuando estás equivocado en algo, admítelo
y crecerá la opinión que yo
tengo de tí y me estarás enseñando
a admitir mis equivocaciones también.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad
con que tratas a tus amigos, ya que porque
seamos familia eso no quiere decir que no
podamos ser amigos también.
No me digas que haga una cosa y tú
no la haces. Yo aprenderé y haré
siempre lo que tú hagas, aunque no
lo digas; pero nunca haré lo que tú
digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema mío no
me digas: "no tengo tiempo para tonterías"
o "eso no tiene importancia". Trata
de comprenderme y ayudarme.
...Y quiéreme y dímelo: a mí
me gusta oírtelo decir aunque tú
no creas necesario decírmelo.
Naturaleza Humana
extraído del libro
"Con Corazón de Niño"
Mamerto Menapace
Un niño negro contemplaba
extasiado al vendedor de globos en la feria,
el cual era, evidentemente, un excelente vendedor;
en un determinado momento, soltó un
globo rojo que se elevó por los aires
atrayendo a una multitud de posibles jóvenes
clientes.
Luego soltó un globo azul, después
uno amarillo, a continuación un globo
blanco.... Todos ellos remontaron el vuelo
hacia el cielo hasta que desaparecieron. El
niño negro, sin embargo, no dejaba
de mirar un globo negro que el vendedor no
soltaba en ningún momento.
Finalmente le preguntó: "Señor,
si soltara usted el globo negro, subiría
tan alto como los demás?"
El vendedor sonrió comprensivamente
al niño, soltó el cordel con
que tenía sujeto el globo negro y,
mientras éste se elevaba hacia lo alto,
dijo: "No es el color ni la forma lo
que hace subir al globo, hijo; sino lo que
hay dentro".
No todo vale
(Desconocemos el autor)
Si el juego es una carrera
y sólo gana el que llega,
yo así no juego más.
Si estás jugando conmigo
y por ganar te lastimo,
yo así no juego más.
Si por ganar no me importa
que vos te quedes sin torta,
yo así no juego más.
Derechos del Niño:
1- A la igualdad, sin distinción
de raza, credo o nacionalidad.
2- A la protección especial
para su desarrollo físico, mental y
social.
3- A un nombre y una nacionalidad.
4- A una alimentación,
vivienda y atención adecuadas para
el niño y la madre.
5- A la educación y
cuidados especiales para el niño física
o mentalmente disminuido.
6- A la comprensión
y amor por parte de los padres y de la sociedad.
7- A recibir educación
gratuita y a disfrutar de los juegos.
8- A ser el primero en recibir
ayuda en casos de desastre.
9- A ser protegido contra el
abandono y la explotación del trabajo.
10- A formarse en un espíritu
de solidaridad, comprensión, amistad
y justicia entre los pueblos.
|