En el marco del evento
médico desarrollado hoy por FADIP (Fundación
Argentina de Infectología Pediátrica), médicos
infectólogos pediatras informaron que en la Argentina
aumentó un 590% la cantidad de casos registrados
de meningitis meningocóccica por el serogrupo W135
en apenas 3 años, de 2006 a 2009[1] <mhtml:mid://00000892/#_ftn1>
. Además, explicaron que si bien el grupo más
afectado son los niños menores de un año,
el 37% de los casos asociados a este serogrupo a partir
de 2 años ocurrieron en niños comprendidos
en edades de 2 a 9 años[2] <mhtml:mid://00000892/#_ftn2>
para quienes no existía hasta el momento una vacuna
polisacárida conjugada tetravalente que los protegiera.
En Argentina, se registraron 132 casos de enfermedad meningocóccica
por meningocco en 2009[3] <mhtml:mid://00000892/#_ftn3>
: el 43,18% de los aislamientos fue ocasionado por el
serogrupo W135, el 47,7% por el serogrupo B, el 6.06 %
a raíz del serogrupo Y y 3.03% de los casos debido
al serogrupo C.
La Neisseria meningitidis ˆnombre científico
del meningococo ˆ es la causa de la enfermedad menigocóccica
que incluye la meningitis y la septicemia (multiplicación
del microorganismo en la sangre que se evidencia con grandes
áreas de sangrado bajo la piel), entre otras patologías.
La meningitis, por su parte, es la inflamación
de los tejidos que recubren el cerebro y la médula
espinal. Además de ser una afección altamente
transmisible, la enfermedad meningocóccica requiere
de atención inmediata ya que puede causar la muerte
en menos de 24 horas. Según cifras de la OMS, la
afección produce unos 500 mil casos y unas 50 mil
defunciones anuales a nivel mundial. En América
Latina, se registran cerca de 5 mil casos por año,
de los cuales un 14% termina en muertes prematuras.
Los resultados del estudio realizado en el Hospital de
Niños Ricardo Gutiérrez y el Hospital de
Niños J. P. Garrahan entre 1998 y 2008 revelaron
que la incidencia de meningitis en los niños que
padecieron enfermedad meningocóccia fue del 75%.
Además, se reveló que el 12% de los niños
a los que se les diagnosticó la enfermedad meningocóccica
registró secuelas importantes: 34% daño
cerebral, 20% amputación, 20% sordera, 13% ceguera,
7% cicatrices en la piel y 7% otros. El Doctor Eduardo
López, Jefe del Dto. de Medicina del Htal. Gutiérrez
y Asesor Médico de FAIP explica en este sentido
que "el tema de las secuelas es muy importante a
destacar: a nivel mundial se estima que después
de padecer la enfermedad meningocóccica alrededor
del 10-15% de los sobrevivientes sufre secuelas neurológicas
importantes, cifra que se repite en nuestro país".
Síntomas
Los síntomas más característicos
de la enfermedad meningocóccica son fiebre alta
y vómitos. Como su desenlace puede darse en menos
de 24 horas, es muy importante concurrir en forma inmediata
al médico.
Específicamente la meningitis suele presentar rigidez
en el cuello (aunque no siempre en niños de corta
edad), somnolencia o pérdida de la conciencia,
dolores de cabeza fuertes e incomodidad ante las luces
brillantes (fotofobia). Habitualmente se acompaña
de erupciones en la piel que se conoce con el nombre de
exatema que puede ser de tipo petequial, manchitas muy
pequeñas de color rojo-vino que se conocen con
el nombre de petequias, a veces es generalizado y con
sufusiones hemorragíparas, en cualquier parte del
cuerpo aunque predomina en extremidades inferiores y brazos,
acompañado de manos y pies fríos, respiración
rápida, dolores de estómago, musculares
y de articulaciones, entre otros.
Transmisión
Se conocen por lo menos 12 serotipos de la bacteria Neisseria
meningitidis de los cuales los serogrupos A, B, C, Y y
W135 son los que producen la mayor cantidad de casos de
enfermedad meningocóccica. Este microorganismo
se trasmite de persona a persona a través de gotitas
respiratorias o por contacto directo y prolongado con
las secreciones respiratorias de enfermos o de personas
sanas portadoras. La OMS estima que el 5 y el 15% de los
niños y adultos jóvenes son portadores sanos
de meningococos en la nasofaringe, lo que facilita la
transmisión y el contagio. La portación
es más común en adultos jóvenes que
es de alrededor del 32% en adultos menores de 24 años.
Es importante destacar que esta enfermedad sólo
afecta a los seres humanos y no tiene reservorio animal
o ambiental para este agente patógeno por lo que
si la enfermedad es controlada en los humanos el control
de la bacteria es posible.
Fuente: Fundación Argentina de Infectología
Pediátrica (FADIP)
Para ver videos testimoniales: www.voicesofmeningitis.org
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