| Las
sesiones en el agua más allá
del aprendizaje mismo de la natación
facilitan los intercambios afectivos entre
padres e hijos.
Aunque un observador inexperto podría
interpretar las clases de Matronatación,
como un simple retozo a compartir, la experiencia
de más de cuatro décadas ha
mostrado que los intercambios afectivos que
realiza la familia durante los encuentros
acuáticos generan fuertes e inolvidables
sentimientos.
Apenas caído el cordoncito umbilical,
los pequeños están aptos para
comenzar, previo control con el neonatólogo
o pediatra.
El inicio es dulcísimo y cuando se
produce en las primeras semanas de vida, es
el padre quien entra al agua para recibir
al bebé, de manos de la madre que aún
atraviesa el período puerperal.
Para papá, es también una experiencia
inolvidable que se traduce en adelante en
un especial apego hacia los hijos. En adelante,
con mamá en el agua, la felicidad se
completa.Los vínculos padres-hijos
tan complejos y definitorios para la personalidad
de los niños, encuentran un lugar propicio
para desarrollarse de modo óptimo.Las
primeras interacciones con los hijos, están
basadas en el contacto y el buen sostenimiento,
es mucho más que un simple abrazo o
algunas caricias. Para el lactante, la forma
en que es mirado, tocado o sostenido es un
mensaje directo del amor que sienten por él
pero, a la vez, permite al niño devolver
ese amor con respuestas cada vez más
integradas y visibles.
Los profesores especializados representan
una ayuda importante sobre todo para los padres
primerizos. Una indicación adecuada
puede contribuir en un instante a la armonía
familiar a punto de desequilibrarse negativamente.
El agua cálida, induce a todos a relajarse
desalojando las tensiones y el stress de la
vida diaria.
En las mejores condiciones corporales los
mimos y las palabras cariñosas fluyen
espontáneamente, y la risa compartida
es una frecuente expresión que acompaña
a estos momentos que serán inolvidables.
Por otra parte, las más avanzadas teorías
del aprendizaje indican que un contexto amable
es la mejor plataforma para aprender. Una
experiencia que Matronatación ha corroborado
desde hace más de 40 años y
se hace evidente cuando los ex-bebés
nadadores vuelven a la Escuela con sus hijitos.
Experimentando clase a clase
Con Matronatación el bebé aprende
cada clase y lo que aprende no lo olvida.
Así como se construye un edificio,
sobre la buena base de las primeras experiencias
agradables y útiles, los bebés
construyen su aprendizaje.
El control
respiratorio bajo el agua constituye una habilidad
vital que se aprende fácilmente, durante
el primer mes de aprendizaje. Cada encuentro
con el agua debe concluir con la incorporación
de algún conocimiento o habilidad.
Hay un término promedio de aprendizaje,
cualquiera sea la característica personal
de los niños y sus padres.El aprendizaje
básico de supervivencia puede ser alcanzado
en cuatro o cinco meses.
En solo cuatro sesiones un bebé puede
aprender a reaccionar favorablemente bajo
el agua y disfrutará estando sumergido
toda vez que al emerger reencuentre la sonrisa
de papá y mamá.
El accidente debe ser prevenido y los niños
han de aprender pronto las conductas de autocuidado.
Mucho tiempo en el agua sin aprendizaje verdadero
genera por el contrario la adquisición
inconsciente de conductas riesgosas que facilitan
los accidentes.
Iniciación
deportiva desde chiquitos
Hoy en día se considera que la vida
deportiva empieza muy temprano, porque el
aprendizaje de las primeras habilidades se
consigue a través de los juegos corporales
del bebé con sus padres. El gusto por
el movimiento y la confianza para intentar
aprendizajes novedosos, parecen provenir en
gran parte de estos primeros contactos y del
buen ánimo de los padres para brindar
a los pequeños estímulos vitales
que los desafían e invitan a probar.
El medio acuático
es estimulador por excelencia a una edad en
que el bebé aún no se sostiene
solo y se encuentra a gusto en brazos.
Con la compañía
de sus padres los juegos resultan sencillos
y seguros y son esenciales para que, apenas
unos meses más adelante llegue la autonomía
que permita a los bebés nadar solitos.
Mes a mes,
aumentarán rápidamente las habilidades
en el agua y también fuera de ella.
La coordinación y el equilibrio estarán
favorecidos por la ausencia de miedo y tensiones
innecesarias. Los bebés nadadores son
a la vez prudentes y valerosos.
La armonía
que admiramos en el bailarín o en el
deportista de alto rendimiento se asemeja
en mucho a la graciosa eficiencia de los movimientos
de estos pequeños atletas que son los
bebés y los niños pequeños
porque sus acciones son enérgicas sin
perder suavidad, y esto les permite desplazarse
con habilidad.
La serenidad
y el placer que experimentan hace que los
bebés disfruten de un excelente control
de su respiración y es por eso tan
común verlos sonreir bajo el agua algo
muy costoso para la mayoría de las
personas que no nadan desde bebés.
La Matronatación
es también una base importante para
desarrollar otros deportes y es común
que se trasladen las destrezas adquiridas
en el agua al patinaje, la equitación
y el ski si se da a los pequeños la
oportunidad temprana para practicarlos.
Deportes
vs. Sedentarismo
Los consejos
pediátricos, hoy en día, tienen
en cuenta no sólo la vida actual de
los niños sino que están dirigidos
a lograr una vida saludable para los adultos
y aún ancianos.
Ya se sabe
que los hábitos se instalan en la conducta
humana desde la infancia y que lo referido
a la alimentación, como la higiene
y el ejercicio continúan a lo largo
de muchos años, para bien o para mal.
Acostumbrar
a los niños a la actividad y el juego
es un modo útil y comprobado para aumentar
las reservas de inmunidad que les permitirán
en adelante defenderse mejor de las agresiones
del medio ambiente y de las infecciones.
Lo que es fácil
para los niños, como adquirir el gusto
por la vida activa, se hace costoso y difícil
para los adultos, a pesar de que las recientes
investigaciones médicas, adjudican
al sedentarismo la responsabilidad de no pocas
enfermedades consideradas graves, a la vez
que señalan al ejercicio y el deporte
como un antídoto eficaz a cualquier
edad.
Los bebés
nadadores no olvidan nunca la asociación
entre el juego, el bienestar y la alegría
ni el marco amoroso con que se iniciaron deportivamente.
Será un campeón ?
La práctica
de la Matronatación
desarrolla desde bebés las capacidades
naturales e incrementa notablemente la aplicación
de estas aptitudes en variadas e interesantes
formas de destreza.
Matronatación es un método holístico,
es decir que considera armónicamente
todas las dimensiones de la personalidad humana.
Es por eso, que todas las propuestas de juego
tienden a lograr un óptimo aprendizaje
pero nunca pretenden forzar la evolución
de los pequeños basándose en
objetivos y deseos de los adultos, aunque
se trate de sus propios padres.
Por otra parte, es importante que mamá
y papá conozcan que como se dice comúnmente
en el mundo del deporte "un campeón
nace y se hace". Esto significa que la
velocidad de reacción, la fuerza, la
potencia y la capacidad para resistir a los
esfuerzos están genéticamente
programadas y que, en todo caso, el aprendizaje
temprano sólo podrá optimizar
aquellas cualidades con que los niños
han nacido. Nada más alejado de la
Matronatación que la búsqueda
de un "récord" infantil.Sin
embargo, muchos ganan sus medallas porque
nadando desde muy chiquitos su capacidad de
reacción y la habilidad para avanzar
con técnicas correctas los hace veloces.
Pero eso no implica que entrenándolos
se los pueda "sacar" campeones.
El tiempo y la madurez, junto a su propio
gusto por el deporte, decidirán.
Adultos
y niños ante el accidente acuático
En Matronatación se persiguen con intensidad
afianzar los lazos de amor entre la familia
(los padres e hijos, los hermanos), pero también
es un objetivo evitar los sucesos traumáticos
en el agua y aprender respuestas vigorosas
y adecuadas ante un posible accidente.
Aún con su corta edad los niños
pueden con su serenidad y aprendizaje previo
ayudar a quienes los auxilian para salvar
su vida.
Como es natural, nadar es la respuesta más
importante ante una emergencia acuática.
Nadar implica, no sólo moverse a través
del agua en forma armoniosa y eficaz, sino
que también amplía el dominio
de la respiración y la emoción.
La supervivencia ante un accidente requiere
de este saber, el saber nadar en un amplio
abanico de experiencias.
El hundirse, tragar o inspirar agua, hechos
que se producen cuando se desconoce "el
arte de nadar" son sucesos traumáticos
que la memoria corporal y emotiva guardan
para siempre.
Comenzadas
sus clases un bebé de pocas semanas
de vida será capaz de salir rápidamente
a la superficie, pero deberá ser alzado
prontamente.
Si el bebé
conoce lo que es estar sumergido y lo ha experimentado
en el alegre ámbito de sus clases,
su reacción será favorable al
eliminar el pánico que desencadenan
la sorpresa y lo desconocido.
Tan sólo
30 segundos bastan lamentablemente para provocar
el ahogamiento en un niño que desconoce
el control respiratorio subacuático,
y además, está asustado.
A medida que
el niño crece y aumente su desarrollo
psicomotriz, podrá incorporar recursos
muy importantes para la sobrevivencia, como
por ejemplo buscar rápidamente la superficie
y orientarse hacia el sitio seguro más
cercano, sostenerse para poder elevar su cabeza
fuera del agua, y aún salir por sí
mismo del lugar donde ha caído.
Un bebé
nadador, al llegar a los 5 años será
capaz también de nadar los diferentes
estilos en distancias razonables y aprender
a prevenir accidentes fatales aún estando
vestido.
No obstante
estas habilidades la responsabilidad de los
padres jamás queda excluida. Recién
cuando la mente infantil haya alcanzado un
grado de madurez el niño podrá
prevenirse en forma independiente. Del mismo
modo que un niño que corre habilmente
no debe cruzar solo una ruta, un excelente
nadador debe ser cuidado.
¿Exigimos
que el agua de la pileta esté clara,
y eso es suficiente?
INCORRECTO
El único modo de controlar la calidad
del agua es a través de controles bacteriológicos
continuos. El agua contaminada puede ser transparente
y también aquella que es nociva para
la piel y mucosas por exceso de cloro.Los
padres pueden exigir que les muestren los
resultados de estos exámenes y asegurarse
del control de salud de todos los usuarios.
El agua debe ser filtrada y los productos
utilizados no deben agredir la piel ni mucosas
de los bebés.
La salud del bebé
y Matronatación
Uno de los beneficios de la Matronatación
es propiciar el encuentro entre los niños
sin exponerlos a experiencias desagradables.
Los muy pequeños tienden a tocarse
y a veces a arañar y empujar, por lo
que si se los deja solitos pueden agredirse
a pesar de la inocente intención de
acercarse y conocer. Los mayorcitos suelen
querer pegar o morder. Por esto es una ventaja
enorme que la primera socialización
se realice en presencia de los padres. Ellos
pueden impedir, siempre a tiempo, el manotón
como los mordiscos o la violencia del golpe
del juguete que arroja el impetuoso chiquilín.
Son los padres
los que pueden, de este modo, edificar en
el espíritu infantil, la confianza
en el mundo social.
Un mundo acogedor
y amable donde el propio derecho y el de los
otros puede aprenderse poco a poco. Pronto
llegará el tiempo en que los niños
ingresen, ya solos, al jardín de infantes.
Los bebés
que han vivido satisfactorias experiencias
sociales, saltan por encima de las adaptaciones
dolorosas y no están expuestos a la
agresión inesperada de los demás
chiquitos.
Muy pequeños,
los bebés reconocen a sus amiguitos
acuáticos que comparten, semana a semana
la clase , esta familiaridad aumente la autoconfianza
y la confianza en los demás.
El agua y las canciones suaves, cantadas por
la mamá son una ayuda excelente para
moderar la conducta de los bebés ansiosos
o muy exigentes.Muchas veces el hambre "rabioso"
impide a los niños alimentarse bien,
a pesar de su deseo. Otras veces, niños
muy pasivos son desganados o irritables.El
hecho de poder mamar dentro de la piscina,
facilita las conductas de encuentro madre-hijo
y para los más remolones el agua es
estimulante.
Muchos pediatras
indican Matronatación para mejorar
el entendimiento entre la mamá y su
bebé a la vez que aprovechar la estimulación
del agua cálida y el acunamiento que
provocan los juegos durante la clase. Más
relajada, la mamá contribuye a beneficiar
la función del amamantamiento de su
bebé.
Con el sueño pasa algo semejante. En
general, los bebés muy vitales, necesitan
desgastar energías con una rutina que
sea algo más que estar en brazos o
jugando en la cuna. Con esas características
los niños de 2 y 3 años, tampoco
están satisfechos con los juegos de
la plaza y a menudo les sobran energías
aunque concurrieran 3 o 4 horas al jardín
de infantes.La potencia infantil es extraordinaria
y la sed de actividad debe aprovecharse en
el momento más oportuno del desarrollo.
Por eso puede ser la matronatación
una actividad a elegir.
Docencia: misión
más allá del amor a los niños
El amor a los
niños es sólo un requisito para
comenzar aprender la enseñanza de la
Matronatación. Personas bien intencionadas
no bastan para un trabajo tan delicado con
bebés o niños tan pequeños
expuestos al accidente y los traumas psíquicos
por su natural dependencia de los adultos.
Se evitarán
tragedias sin consuelo si los niños
mayores van a la pileta acompañados
y vigilados únicamente por profesores
con títulos docentes que aseguren su
responsabilidad ante los padres. Debe exigirse
claridad con respecto a este punto a los directores
de cualquier Escuela de Natación.
Para padres que
quieren educar a sus hijos libres?
La enseñanza
tradicional estuvo fuertemente arraigada a
la idea de una autoridad, que, en muchos casos,
se transformó en autoritarismo. La
libertad responsable de los padres y el respeto
a las familias son básicos en los fundamentos
de matronatación. Allí no caben
las interferencias ni la invasión profesional
o docente de los roles de los padres. Por
el contrario, el contexto educativo se coloca
a disposición de la familia. Papá
y mamá aprenden clase a clase los juegos
seguros, las normas de supervivencia y la
mejor forma de cuidar a su hijito muy pronto.
Comienzan a crear, ellos mismos otros juegos
que tienen las mismas características
que los que aprendieron : ser divertidos,
dar confianza al niño y aumentar la
seguridad en el agua.
Dra. Patricia Cirigliano
Directora de la Primera Escuela Argentina
de Natación para Bebés
www.matronatacion.com.ar |