El golpe de calor se produce
por un exceso de calor que determina un
mal funcionamiento de los centros reguladores
del mismo en el organismo. Es una patología
grave, principalmente en los ancianos. Sus
síntomas son: piel caliente y enrojecida,
ausencia de sudoración <http://www.idoneos.com/index.php/concepts/sudoracion>
, pulso fuerte y rápido, respiración
dificultosa, pupilas dilatadas y una muy
alta temperatura corporal. El paciente se
encuentra mareado y puede perder la conciencia.
En cambio, la deshidratación por
calor se debe a una pérdida excesiva
de líquidos y electrolitos en el
organismo. La piel está pálida
y húmeda, la sudoración es
profusa, el pulso débil y la respiración
superficial, pero las pupilas y la temperatura
corporal son normales. Pueden sobrevenir
cefaleas y vómitos.
Quienes tienen más posibilidades
de padecer un golpe de calor son los bebés,
niños y ancianos ya que tienen una
termorregulación menos suficiente.
También aquellas personas con diarrea
profusa debido a que facilita la deshidratación.
Asimismo, puede afectar a las personas que
viven en áreas con elevada humedad
ya que esta característica reduce
la eficiencia de la sudoración y
disminuye la pérdida de calor corporal.
Aquellas personas diabéticas, obesas
o con insuficiencia cardiaca crónica
también son proclives a padecerlo
porque tienen reducción de la eficiencia
de la termorregulación y las personas
que consumen alcohol en exceso debido a
que esta circunstancia provoca deshidratación
y mayor riesgo de sufrir un golpe de calor.
Síntomas de un golpe de calor
Temperatura corporal mayor de 39,5º C y
que puede alcanzar los 41º C.
Piel roja, caliente y seca.
Ausencia de sudoración (signo tardío
en el golpe de calor).
Taquicardia (pulso rápido).
Taquipnea (respiración rápida).
Dolor de cabeza pulsátil.
Mareos.
Náuseas.
Desorientación, agitación,
alucinaciones o confusión mental.
Coma.
Primeros auxilios Trasladar al paciente
a un lugar fresco, con sombra y ventilado.
Colocarlo en posición semisentada,
con el cuello en extensión (no en
hiperextensión) para mejorar la entrada
de aire.
Mojar la cabeza y aplicar compresas de agua
fría en la frente y nuca y eventualmente
en todo el cuerpo.
Hidratarlo dándole de beber pequeños
sorbos de agua fresca o bebidas con contenido
de sales minerales.
Derivación a centro asistencial para
su observación.
Lo que hay que evitar
Tomar agua únicamente cuando se tiene
sed. Se siente sed cuando se lleva entre
20 y 30 minutos de deshidratado. Si la persona
realizará actividad física
debe tomar líquido 30 minutos antes
de empezar y cada 20 minutos durante la
misma. Las bebidas colas son poco eficaces
para la hidratación.
Colocarse un gorro mojado luego de mojarse
la cabeza. De esta manera se disminuye la
eliminación de calor por la cabeza
por el aumento de la humedad local y puede
facilitar el desarrollo del golpe de calor.
Suponer que la natación no lleva
a la deshidratación. No existe la
hidratación periférica a través
de la piel. Por lo tanto, la permanencia
en el agua no evita la deshidratación.