Una de cada cuatro mujeres
en edad fértil padece de miomas o
fibromas uterinos, formaciones tumorales
benignas aunque a veces muy molestas. Esto
pues, en aproximadamente un cuarto de las
pacientes, el o los miomas causan hemorragias
importantes, dolores, trastornos urinarios
(porque el tamaño de los fibromas
acarrea un aplastamiento de las vías
por donde baja la orina) o bultos en el
abdomen que se ven a simple vista. En muchos
casos está indicada la cirugía
que hasta hace poco tiempo sólo dejaba
dos posibilidades: se extirpaba todo el
útero o, si era posible, se quitaban
los miomas conservando el resto del órgano.
"En Francia, un grupo de ginecólogos
desarrolló el método que ya
se usa en la Argentina, por el cual se "navega"
dentro de los vasos sanguíneos del
cuerpo de la paciente con fibroma, sin anestesia
general con un instrumental que apenas tiene
un milímetro y medio de diámetro
y que se coloca por una punción en
la ingle dentro de la arteria femoral"
explica el Dr. Ricardo García Mónaco,
presidente de la Sociedad Argentina de Radiología,
profesor de Radiología en la Facultad
de Medicina de la Universidad de Buenos
Aires y jefe del Servicio de Diagnóstico
por imágenes del Hospital Italiano
de Buenos Aires.
El objetivo es que el instrumental indicado
llegue a la zona del fibroma, ocluya los
vasos sanguíneos que lo alimentan
(todo visto por imágenes en una pantalla)
y así el tejido enfermo se necrose,
es decir se achique hasta desaparecer, preservando
el útero sano y evitando así
una gran cirugía.
Todo el proceso se llama embolización
de fibromas.
El 90 por ciento de las mujeres que sufrían
de hemorragias, dejan de padecerlas y el
80 por ciento de las pacientes a los tres
o cuatro días de la intervención
están trabajando como si nada hubiese
pasado.
El objetivo es evitar la cirugía
y los riesgos que ésta conlleva.
"Falta en la Argentina –dice
García Mónaco- que esta opción
se difunda más, luego obviamente
que el equipo médico esté
formado y existan instituciones de referencia".
Este tratamiento no reemplaza completamente
a la cirugía, pero si permite a pacientes
adecuadamente seleccionados resolver definitivamente
el problema sin realizar una cirugía
mayor.