Son muchas las parejas que
desean tener un hijo pero no lo logran por
distintas causas. En algunos casos el problema
está en la producción de óvulos
y se debe recurrir a la donación
de los mismos. Pero esto no sólo
sucede en mujeres añosas. Muchas
veces la cesación de la función
ovárica ocurre antes de los 40 años
y se denomina falla ovárica prematura
(FOP) mal llamada menopausia precoz.
Es una patología muy frecuente ya
que tiene una incidencia en la población
general del 1%. Pero, si se considera a
las mujeres que nunca menstruaron (amenorrea
primaria), entre el 10-30% es por FOP; en
cambio en las mujeres que dejaron de menstruar
por más de cuatro meses (amenorrea
secundaria) se estima que el 5-10% es debido
a esta patología. Esta incidencia
va aumentando a medida que avanza la edad:
1/10.000 en mujeres de 20 años; 1/1.000
en mujeres de 30 años; 1/250 en mujeres
de 35 años y 1/100 en mujeres de
40 años.
Más de la mitad de las veces la causa
es desconocida. Dentro de las etiologías
posibles está la genética,
los trastornos autoinmunes, el antecedente
de tratamientos contra el cáncer
con radioterapia o quimioterapia, las cirugías
ginecológicas o distintos tóxicos.
La paciente suele consultar por falta de
menstruaciones que puede acompañarse
de sofocos repentinos y de sequedad vaginal.
Ante una mujer joven que no menstrúa
por al menos cuatro meses se debe hacer
un análisis de sangre, a fin de poder
medir los niveles de FSH y estradiol en
dos oportunidades con un mes de descanso
entre uno y otro. Se hará diagnóstico
de FOP si sus niveles de FSH estuvieran
por sobre los 40mlU/ml.
A pesar que la sintomatología es
similar, la falla ovárica se diferencia
de la menopausia normal en varios aspectos
y las necesidades de las mujeres jóvenes
son diferentes.
Tal y como sucede con la menopausia, el
tratamiento más comúnmente
utilizado en la FOP es la terapia de reemplazo
hormonal (TRH) que es utilizada para reemplazar
los niveles hormonales que estas mujeres
deberían tener naturalmente. Estas
hormonas mejoran la calidad de vida de estas
mujeres y disminuyen el riesgo de padecer
de osteoporosis. Ocasionalmente se podrían
recetar píldoras anticonceptivas,
a fin de proporcionarles a estas mujeres
elevados niveles de estrógeno y de
progesterona.
Sin embargo, la gran diferencia con la menopausia
está dada por la necesidad de estas
pacientes de ser madres. Lo que podría
llegar a transformar a la FOP en una experiencia
devastadora para muchas mujeres es el hecho
de no poder ser madres. Sabemos que sólo
un 5 a un 10% de estas mujeres logran embarazarse
espontáneamente. Es por eso que los
tratamientos de fertilidad son altamente
recomendables para este grupo de mujeres
que desearan tener un bebé. Debido
a que la producción de óvulos
es la que se verá afectada por la
FOP, y no así el funcionamiento de
su útero, es posible lograr un embarazo
mediante una fertilización in vitro
(FIV) con óvulos de donante utilizando
los espermatozoides de su pareja para producir
embriones.
Si bien muchas mujeres que optan por la
ovodonación son mujeres que difirieron
la maternidad y tienen una edad avanzada,
muchos de los casos son mujeres jóvenes
de 30 a 35 años con falla ovárica.
Las mujeres donantes voluntarias se estimulan
los ovarios con hormonas para que se produzcan
una cantidad importante de óvulos,
que luego de ser extraídos van a
ser utilizados por la pareja receptora ya
que se van a poner a fertilizar con los
espermatozoides de su pareja. Si se obtiene
una buena cantidad de embriones, el excedente
se puede congelar para una transferencia
posterior y así tener más
descendientes con el mismo material genético.
Como las donantes son mujeres jóvenes
y fértiles la tasa de embarazo es
muy buena y otorga una alternativa válida
a parejas que, de otra manera, no logran
ser padres. Las chances de éxito
de este procedimiento son del 45 % por intento.
Esta tasa de embarazo, es la más
alta de cualquier tratamiento de reproducción
ya que combina óvulos de una mujer
joven, de buena calidad, con un endometrio
perfectamente preparado para recibir embriones.
Cada nuevo intento tiene una tasa similar,
por lo que repitiendo el procedimiento,
las chances a mediano o largo plazo son
realmente muy elevadas.
Por la Dra. Marisa Geller. Ginecóloga,
especialista en fertilidad. www.procreartenordelta.com.ar