RESPONDE: Dr.
Sergio Sarquis
Médico Clínico Matrícula
nş 92101
Médico Clínico del Instituto
Loria- Dr. Enrique Rossi.
Sánchez de Loria 117
4011-8000
www.cdrossi.com
El invierno,
con sus bajas temperaturas, uso de estufas
en ambientes cerrados y choques térmicos,
trae la aparición de afecciones,
dolencias y cuadros típicos (y no
tanto), producidos por virus y bacterias
de prevalencia invernal. Algunas presentan
consecuencias severas o riesgosas para la
salud, especialmente en chicos y personas
de edad avanzada. Pueden prevenirse desde
varios aspectos, y conocerlos es de gran
utilidad y ayuda para pasar un invierno
de manera saludable para nosotros y quienes
nos rodean.
El Resfrío Común
Es una de las enfermedades más prevalentes
del invierno. Es producido por varios tipos
de virus, no tiene tratamiento específico
efectivo y no hay vacuna para prevenirlo.
Pero es una enfermedad de muy buena evolución,
solamente se tiende a tratar los síntomas.
En cierto tipo de pacientes puede tener
jerarquía (principalmente en inmunosuprimidos
o en pacientes con patologías crónicas
severas; como la enfermedad pulmonar obstructiva
crónica). Puede contraerse de dos
formas. La primera, por estar en espacios
con partículas infectadas que quedan
flotando en el aire que respiramos (a mayor
inóculo –agente-, mayor la
probabilidad de infectarse). En ese caso,
la principal herramienta de prevención
es tratar de estar alejado de personas resfriadas.
En segundo lugar, tiene mayor probabilidad
de infectar a aquellas personas que se encuentran
agotadas y, por lo tanto, con defensas bajas:
personas que trabajan mucho y descansan
poco. En este caso, la prevención
sería evitar estas situaciones, todo
lo posible. Si se trabaja mucho, tomarse
el tiempo para brindarse un buen descanso
reparador. Porque esta enfermedad no se
previene con vitaminas (por ej. Vitamina
C). Lamentablemente, con el resfrío
común ¡no hay suplemento vitamínico
o jugo de naranja que valga!
La Gripe
La mayoría de la gente tiende a confundirla
con el resfrío común, pero
es una enfermedad diferente. En su presentación
habitual es una dolencia de varios días,
con fiebre alta (39-40 grados C), cefalea
importante y mucho decaimiento. Además
de estos síntomas, también
puede presentar cuadro de resfrío
(C.V.A.S: Cuadro de Vías Aéreas
Superiores). Afecta a grandes y chicos por
igual, y su contagio depende tanto de estar
cerca de personas afectadas como del estado
físico general y la resistencia del
agente infeccioso a las defensas del cuerpo.
Por eso, ingerir vitamina C mediante frutas
cítricas, verduras o suplementos
ayuda a prevenirla, pero no la evita en
todos los casos. No existe tratamiento específico
para la gripe, solamente se reposa y se
trata los síntomas. Si bien no presenta
consecuencias, en algunos casos puede ocasionar
complicaciones e incluso la muerte. Es el
caso de personas que padecen otras afecciones
cuya interacción con la gripe es
mortal, especialmente los mayores. Por eso
se recomienda que todo individuo mayor de
65 años o cualquier persona con enfermedades
crónicas de jerarquía (por
ejemplo, HIV) sean vacunados para este virus
anualmente.
Infecciones De la vía Aérea
alta de origen bacteriano
Engloba a la faringoamigdalitis pultácea,
bronquitis, etc. Su forma de transmisión
es igual a la del resfrío común,
con la única peculiaridad que se
trata con antibióticos. Lo ideal
frente a éste, o a cualquier cuadro
clínico, es la consulta médica
para el diagnóstico certero, ya que
una simple tos, congestión o dolor
de garganta puede significar diversas afecciones.
Un “No” rotundo a la automedicación,
el médico es el mejor consejero.
Cabe destacar que cuanto más tardíamente
se trate cualquier enfermedad, más
difícil es curarla.
Neumonía
Esta enfermedad puede ser originada por
una gran variedad de gérmenes (desde
bacterias hasta virus), por eso el diagnóstico
precoz es elemental en este caso. Para ello,
hay que tener presente que síntomas
como fiebre alta, tos, esputo purulento
y fatiga (muy similares a los de la gripe)
deberían promover la consulta clínica
con urgencia. Si se determina que la dolencia
es secundaria a una bacteria debería
recibir antibiótico. La neumonía
implica riesgo de vida, ya que tardíamente
tratada puede derivar en la muerte del paciente.
Deben vacunarse los mismos pacientes que
los de la gripe, pero acá la vacuna
se da cada tres años.
El frío como agravante
Las bajas temperatura están asociadas
a incrementos en la presión arterial,
por lo cual estos pacientes deberían
estar bien abrigados en esta estación,
sin excederse en los ambientes calefaccionados
para evitar las consecuencias del choque
térmico al salir al frío nuevamente.
También el frío esta asociado
al BRONCOESPASMO, por lo que los enfermos
que sufren de este síntomas deberían
combatirlo por medio de broncodilatadores
pre-exposición.
Hay ciertas enfermedades que se ven específicamente
en esta estación: como la enfermedad
o el síndrome de Raynaud (vasoespasmo
severo y momentáneo en manos y pies),
la acrocianosis, etc.
Intoxicación por Monóxido
de Carbono
Una de las consecuencias no deseadas del
invierno y no asociadas a agentes infecciosos.
El monóxido de carbono es producto
de la combustión incompleta del carbón
en situaciones de baja disponibilidad de
oxigeno. La calefacción en sitios
mal ventilados es uno de sus mayores productores
y es causa de muerte. El monóxido
de carbono es un gas silencioso, que no
se puede ver ni oler, por lo tanto, es imperceptible
a nuestros sentidos. Uno no se da cuenta
que lo esta inhalando, lo cual incrementa
su peligrosidad. Por lo tanto, de utilizar
calefactores a gas, siempre deberían
ser de tipo Tiro balanceado. También
hemos visto intoxicaciones en aquellas personas
que dejan su automóvil prendido en
lugares reducidos y mal ventilados para
calentarlos antes de subirse, por lo tanto
tratar de evitar estas maniobras.
Otros factores y hábitos
a tener en cuenta para un invierno saludable
Los cambios bruscos de temperatura están
asociados a alteraciones en la inmunidad
celular, lo que predispone a una persona
con potencialidad de enfermarse a padecer
cualquiera de estas enfermedades. Por lo
tanto, es ideal evitar cambios bruscos de
temperatura abrigándose al salir
a temperaturas bajas y desabrigándose
en los ambientes cálidos, como oficinas,
negocios calefaccionados o departamentos
con loza radiante. Tampoco se debe salir
recién bañado y mojado, porque
el enfriamiento bajará sus defensas.
Es necesario evitar las corrientes de aire
frío, pero tampoco es bueno permanecer
sin abrir las ventanas por días,
por lo expuesto sobre las estufas, pero
también porque el recambio de aire
en el ambiente es ideal para evitar la concentración
de agentes patógenos, especialmente
si hay alguna persona enferma en la casa
ú oficina o si se recibieron visitas.
Lo ideal es ventilar los ambientes un ratito,
idealmente de día –que hace
meno frío- y cuando están
vacíos (la mañana temprano
es un buen momento), y luego cerrarlos para
que la calefacción los aclimate,
dejando el ambiente acogedor cuando haya
personas.
!PARA MAYOR INFORMACIÓN DE PRENSA:
Graciela Vilaró – María
Laura Nadersohn
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