Una
de las molestias más comunes que la
mujer experimenta en los nueves meses de embarazo
es el dolor de espalda y los calambres, en
mayor o menor intensidad, sobretodo de la
cintura hacia abajo. A continuación
se describen las características del
dolor, el tipo de mujer al que afectan, sus
causas y los consejos médicos para
aliviarlos o bien prevenirlos.
Cómo es el dolor
Las más propensas al dolor de espalda
son aquellas que en embarazos anteriores ya
los experimentaron, las que padecieron este
tipo de dolores antes de quedar embarazadas,
así como las que no tienen al menos
una base de entrenamiento físico pre
gestacional. El más frecuente es el
dolor en la zona posterior más baja
de la pelvis hacia ambos costados de la línea
media, a aproximadamente unos 5 cm. Aunque
suelen ser de una intensidad de leve a moderada,
el dolor se suele distribuir a la parte posterior
de los muslos y confundirse con afecciones
del nervio ciático. Los dolores pueden
agudizarse a medida que va a vanzando la edad
gestacional, sobretodo al finalizar el segundo
y en el tercer trimestre y esto se debe a
la inflamación de la articulación
que une el hueso sacro con los huesos de la
cadera.
Por su parte, los calambres en los músculos
gemelos suelen producirse en el tercer trimestre,
afectan a entre el 30 y un 50% de la embarazadas
y son también frecuentes en los músculos
de los pies. Duran algunos segundos, pero
en ocasiones dejan dolor residual por varias
horas.
Causas posibles
La causa que produce este tipo de afecciones
se explica a partir de los cambios que se
producen en el cuerpo a medida que avanza
el embarazo, cuando el bebé va ocupando
más lugar en el útero y generando
mayor peso para la mamá. Mientras el
cuerpo intenta mantenerse en equilibrio a
medida que se desplaza su centro de gravedad,
las curvaturas antero posteriores de la columna
vertebral cambian acentuándose sobre
todo en la zona lumbar por rotación
anterior de la pelvis.
Estos cambios en la columna se dan por el
desplazamiento de las articulaciones de las
vértebras que durante el embarazo dejan
de estar fijas. El estiramiento y la inflamación
de los ligamentos de todas esas articulaciones
causan molestias y dolor. La elongación
y relajación de todos los ligamentos
se da gracias a acción de la progesterona
que es una hormona segregada en gran cantidad
al principio del embarazo y que luego por
acción de la placenta aumenta en forma
significativa, a lo que hay que sumarle el
esfuerzo que hacen los músculos que
sostienen la columna y que suman sensación
de contractura.
En cambio, no se sabe exactamente qué
es lo que origina los calambres del embarazo.
Se cree que la contracción brusca e
intensa de los músculos afectados se
debería a una mayor irritabilidad en
la transmisión neuro muscular o en
la fibra muscular. Esto podría deberse
a una alteración en el balance del
calcio y del magnesio en la sangre de la embarazada.
Cómo prevenir y atenuar las
molestias
En primer lugar, una mujer que esté
planeando tener un hijo debe asegurarse de
que su estado físico sea saludable,
sus posturas correctas y hacer gimnasia relajante
de elongación y tonificación
de forma regular. Deportes como la natación,
las caminatas, el yoga y la gimnasia en el
agua sirven para prevenir y atenuar estos
trastornos, y es incluso recomendable que
sigan practicándose durante la gestación,
siempre consultando con el obstetra.
Los consejos para alivianar los dolores varían
en función de la intensidad de los
mismos. El dolor leve se combate cambiando
de postura, descansando sentada apoyando las
piernas a la altura de las caderas y flexionándolas
ligeramente para cambiar el eje de la pelvis,
mientras que para los dolores más intensos
se sugiere reposo, calor seco o húmedo,
además de ejercicios suaves. El uso
de analgésicos pueden recomendarse
dependiendo de la intensidad, duración
del dolor y de la edad gestacional, y antes
de tomarlos es preciso consultarlo con un
obstetra. Si son dolores muy intensos, que
ni siquiera le permiten a la embarazada caminar,
se indica reposo, baños de inmersión
calientes y anti-inflamatorios. En los casos
que aún así persistan, se recomienda
realizar una resonancia magnética,
que está probado que no es nociva para
el bebé, para así poder descartar
cualquier patología de columna que
no tenga que ver con el embarazo.
Los calambres se previenen elongando los músculos,
sobre todo antes de dormir, ya que en general
aparecen cuando la embarazada descansa. En
algunos casos se suministra calcio o magnesio,
pero la mejor forma de aliviarlo es elongando
el músculo y si persiste se puede poner
la zona afectada bajo agua caliente.
Asesoró: Dr. Bernardo Raúl Löwenstein,
Jefe del Servicio de Obstetricia de la Clínica
y Maternidad Suizo Argentina
Acerca de La Clínica y Maternidad Suizo
Argentina
La Clínica y Maternidad Suizo Argentina
es el principal establecimiento del Swiss
Medical Group. Fundada en 1991 con un concepto
innovador en atención de pacientes,
cuenta con un equipo médico de excelencia,
altamente capacitado para cumplir todas las
funciones inherentes al cuidado de la salud.
En sus 16.000 m2 la clínica distribuye
160 suites para la internación de pacientes
adultos y pediátricos de todas las
especialidades médicas, sumando a ello
el área de neonatología que
supone la atención simultánea
de 50 bebes en cuidados críticos.
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Acerca de Baxter
Baxter International Inc, a través
de sus subsidiarias, asiste a profesionales
del cuidado de la salud y a sus pacientes
en el tratamiento de patologías medicas
complejas, incluyendo hemofilia, desordenes
inmunes, cáncer, enfermedades infecciosas
y del riñón, traumas y otras
enfermedades. La compañía
aplica su experiencia en tecnología
médica, farmacéutica y biotecnología
con el fin de aportar una diferencia significativa
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