Para aquellos que promovemos
su preservación, el gran caudal de
novedades al respecto puede dar un mayor
sustento a nuestra causa. No obstante, es
importante contribuir con la divulgación
científica en esta materia y echar
luz sobre un aspecto difuso pero que resulta
fundamental para comprender este cúmulo
de información a la cual nos vemos
expuestos: la clasificación de los
distintos tipos de células madre.
Las células madres son un tipo especial
de células indiferenciadas, que tienen
la capacidad de auto replicarse y de diferenciarse
para formar los diferentes tipos de células
de un organismo adulto.
Existen 3 clases de células madre.
Su diferencia más significativa radica
en el momento de su ciclo de vida que son
extraídas para su preservación
y/o uso y su capacidad de diferenciación,
donde radica el potencial de utilización
de las mismas. Ellas son:
Células madre embrionarias: Son aquellas
que son extraídas del embrión
en la etapa de blastocisto, es decir cuando
el embrión tiene 5 ó 6 días
de existencia. Por ser las menos especializadas,
tienen mayor capacidad de división
celular, pudiendo dar origen a mayor cantidad
de tejidos. No obstante, su principal inconveniente
radica en que la extracción para
su uso implica habitualmente la pérdida
del embrión
Células madre hematopoyéticas:
Son células madre que dan origen
a células de la sangre y del tejido
linfático, por lo que son utilizadas
desde hace varias décadas para la
regeneración de la médula
ósea a través de un trasplante
de médula ósea. En los últimos
años se ha comprobada que estas células
madre hematopoyéticas no solo pueden
dar origen a tejido sanguíneo sino
también a cualquier tejido del organismo,
desde neuronas hasta células cardíacas
o del hígado. Esto ha abierto las
puertas de la llamada Medicina Regenerativa
y en la actualidad se está probando
su aplicación en enfermedades hasta
hoy incurables como diabetes, Parkinson,
enfermedades cardíacas, hepáticas,
etc.
Las células madre hematopoyéticas
pueden ser obtenidas de la médula
ósea de una persona adulta o ser
recolectadas de la sangre del cordón
umbilical y la placenta. Las células
madre de cordón umbilical son recolectadas
en el momento del nacimiento; caso contrario
son desechadas. Su extracción y preservación
son la especialidad de MaterCell. Tienen
la ventaja sobre las de médula ósea
en que su extracción es totalmente
inocua y que al ser más jóvenes
su capacidad de autorreplicación
y de diferenciación es mucho mayor.
Además, son 100% compatibles con
el bebé del cual fueron extraídas.
Las células madre de médula
ósea son las que más se utilizan
en la actualidad para trasplante de médula
ósea y para Medicina Regenerativa
en adultos, ya que los mismos carecen de
sus propias células madre de cordón
umbilical.
Células Madre de otros tejidos: Casi
todos los órganos y tejidos tienen
células madre que regeneran y reemplazan
las células que mueren diariamente;
ya sea en forma natural o como consecuencia
de una enfermedad o agresión. Células
madre del tejido graso, de los cartílagos,
del músculo y de otros tejidos están
siendo ensayados para el tratamiento de
diversas enfermedades. Su principal contra
es que al no ser células jóvenes
su capacidad de replicación (y por
ende, su potencial de utilización)
es más limitado.
Comprender esta diferencia es clave para
saber ponderar la información que
habitualmente se nos presenta sobre células
madre. Esto implica tener conciencia que:
Los avances en experimentos con células
madre embrionarias tienen un campo de aplicación
muy limitado por las restricciones del empleo
de este método.
Las células madre de cordón
tienen un mayor campo de acción por
descubrir que las células madre extraídas
de la médula ósea por su mayor
capacidad de división y diferenciación.
Teniendo en cuenta este campo de acción
por descubrir y los resultados preliminares,
la no preservación de las células
de cordón puede considerarse un despilfarro
biológico.
La mejor célula madre para Medicina
Regenerativa es aquella que es sana, joven
y 100% compatible con el enfermo para evitar
su rechazo. Estas características
las poseen las células madre del
cordón umbilical, lo cual remarca
la importancia de la preservación
para su uso autólogo (es decir, en
uno mismo) para tener mayores posibilidades
de acceder a las mismas en el caso que fuese
necesario.
Las células extraídas de la
médula ósea están siendo
utilizadas no solo para enfermedades sanguíneas
sino para enfermedades no hematológicas.
Ante la avalancha de información
sobre esta materia, nuestro compromiso nos
impulsa a contribuir con la divulgación
científica mediante la interpretación
de los datos, para que cada individuo pueda
sacar sus propias conclusiones. Cumplir
con este requerimiento es además
una forma de destacar el profesionalismo
con el que trabajamos día a día
para impulsar el desarrollo de la ciencia.
Acerca de MaterCell:
MaterCell es el primer banco de células
madre de cordón umbilical para uso
propio de América del Sur. Fundado
en 2003, MaterCell se dedica a la recolección,
procesamiento y crío preservación
y ofrece a la pareja embarazada una reserva
de células madre para su hijo por
nacer y demás familiares compatibles,
útil para el tratamiento de eventuales
enfermedades. MaterCell cuenta con la certificación
ISO 9001: 2000 otorgado por el BVQI (Bureau
Veritas Quality International) y posee oficinas
en La Plata, Pilar, Córdoba, Rosario
y delegaciones en las principales ciudades
del país. Además cuenta con
el respaldo y asesoramiento de MaterCell
Biotech Suiza.
Para información adicional o para
desarrollar artículos periodísticos,
contactarse con Juan Pablo Mantecón
al 5031-4546 al 49, 15-3608-5578 y jpmantecon@mauroyestomba.com.ar
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