NO OLVIDES
EL AGUA
Mucho antes de sentir sed puede haber deshidratación,
la que se manifiesta en forma de cansancio.
Bebé un vaso de agua en ayunas, apenas
te levantes de la cama. Evitá el
café y las bebidas colas, así
como los diuréticos que te hagan
eliminar líquidos en mayor proporción
de tus necesidades.
No bebas bebidas azucaradas: nada mejor
que el agua pura, preferentemente entre
comidas, para mantenerte en forma.
CORAZON
EN FORMA
No hay mejor medicina que realizar un poco
de ejercicio a diario. Caminar manteniendo
un buen ritmo, subir escaleras a pie, bailar
a pleno ritmo: tan sólo 10 minutos
diarios de actividad física ayudan
a mejorar la circulación y poner
en marcha al corazón.
ES NECESARIO
DESCANSAR Y DORMIR DETERMINADA CANTIDAD
DE HORAS
La mayoría de nosotros solemos quitar
horas al sueño con tal de cumplir
con todas las tareas y compromisos que tenemos
registrados en nuestras apretadas agendas.
De tal manera que como resultado sólo
conseguimos estar más cansados durante
el día. Dormir bien es fundamental,
por lo que no le debemos robar horas al
tiempo de descanso, tratando de asegurarnos
una noche tranquila de reposo a diario para
mejorar la calidad de vida.
BUENAS
COMPANIAS
El hombre es un animal social: contar con
un grupo de apoyo, ya sea la familia, pareja
u amigos, brindarán las fuerzas para
enfrentarse a los retos diarios. Esto incluye
dedicar atencion y ocuparse de los seres
queridos regularmente, ya que no sólo
se trata de ser querido, sino sobre todo,
de querer.
ALIMENTACION
VARIADA
Así como un automóvil necesita
de un buen combustible para funcionar y
que su rendimiento sea satisfactorio, para
toda persona es necesario que su dieta sea
variada y no falte ningún nutriente,
baja en grasa y rica en fibra y alimentos
frescos, sin conservantes.
UN BUEN
REPARTO DE COMIDAS
La más sana de las recetas no se
compone de sólo dos comidas pesadas
al día.
La dieta ideal se implementa con cinco comidas:
un completo desayuno, una colación
a media mañana, un almuerzo equilibrado,
una merienda sensata y una cena ligera,
ingerida por lo menos dos horas antes de
acostarse. Dado que en cada digestión
se consumen gran número de calorías,
lo más acertado es repartir la ingesta
de alimentos en varias tomas, lo que ayuda
a no engordar.
REI LIBREMENTE
Hacer cosas que sean de nuestro agrado es
un excelente medicamento. Tomarse el tiempo
de encontrarse con amigos; ver una película;
leer un libro; salir a caminar; practicar
un deporte, etc. En fin, cualquier actividad
que sea de nuestra elección y la
podamos llevar a cabo, riéndonos
y pasándola agradablemente, es una
excelente terapia. Alivia el estrés
al estimular la producción de las
endorfinas y de serotonina, sustancias naturales
responsables del buen humor y del bienestar.
RESPIRAR
A PLENO PULMON
¿Notaste que cuando estás
enojada respirás en forma más
rápida y agitada? De la misma manera
que el estado de ánimo es capaz de
variar el ritmo de la respiración,
cambiar el ritmo de la respiración
influye en el cambio del estado de ánimo.
Cuando te sientas cansada, estresada o agitada,
respirá hondo, de forma lenta y pausada:
antes de los dos minutos notarás
la diferencia, sintiéndote más
tranquilo.