Muchas veces,
pareciera ser la mujer la que carga o se hace
cargo de lo que sucede. Entonces, comienza
un largo recorrido por médicos ginecólogos
y especialistas en fertilidad, en búsqueda
de un diagnóstico, de una respuesta
a su padecer. Decimos que al principio recae
en la mujer porque, desde lo visible, es ella
“que no queda”, y por ende, es
“ella” quien comienza el recorrido.
También sobre la mujer, es donde caen
las preguntas inoportunas desde el ámbito
familiar y social en relación a cuando
va a ser madre.
Emocionalmente, esto trae aparejado síntomas,
que si bien no son propios de la infertilidad,
surgen como una respuesta propia de su subjetividad
ante la imposibilidad de ver cumplido su deseo.
Podemos ver entonces trastornos de ansiedad,
de angustia, trastornos psicosomáticos,
depresiones, síntomas relacionados
con la problemática obsesiva, etc.
Siendo éstos diversos modos de manifestación
de una conflictiva que no encuentra otro cauce
u otra vía que no sea la sintomática
para ser expresada.
¿Cuál es la causa de
infertilidad en una pareja?
En general, cuando pasa más de uno
a dos años que no se produce el embarazo,
luego de una búsqueda espontánea,
ya se habla de trastornos reproductivos. Es
en este umbral, donde comienzan las diferentes
consultas a especialistas en fertilidad, estudios
diagnósticos de distintas clases para
ambos, y un peregrinar por consultorios y
laboratorios en búsqueda de una respuesta
a una simple pregunta: “ ¿ por
qué?”. Simple pregunta, que no
tiene una simple respuesta. Respuesta, que
si sólo se busca en el ámbito
de los órganos en juego, en el cuerpo,
se corre el riesgo de dejar por fuera la subjetividad
de la pareja, la historia tejida en conjunto
y la individual de cada uno, su intimidad
y su sexualidad.
Entre las causales de la esterilidad, encontramos:
causas endócrinas, del desarrollo,
de patologías genitales y mixtas. Como
así también emocionales. Y es
en este terreno, donde vamos a detenernos.
El desear un hijo, en la mujer, es producto
de la elaboración de un deseo inconsciente,
que tendrá una expresión particular
en cada una según como haya transitado
su propia historia, su relación con
sus padres, su vida como hija, sus anhelos
y deseos, sus ideales, sus proyectos, en fin,
los avatares propios de su vida. Cómo
la encuentra este deseo en ese momento particular
y a su pareja, junto a los deseos entrelazados
en el camino que han recorrido juntos, todo
esto cuenta al momento de comenzar a buscar
un hijo, y sobre todo, cuando esta búsqueda
no da con el tan ansiado embarazo. Si ante
este escollo, el único camino a seguir
es la exploración del aparato reproductivo,
lo que quedará por fuera y sin descifrar,
será la dimensión subjetiva.
Que quedará callada, o silenciada y
no por eso, inactiva.
Es por ello que cobra relevancia el poder
comenzar otro recorrido, no tan preciso ni
calculable o asible en resultados de laboratorios.
Camino que puede abordarse de manera individual
o de pareja. Un espacio terapéutico
donde poder poner a trabajar las emociones
diversas que han sido develadas a raíz
de este obstáculo.
¿Cómo afecta a la pareja
este hijo que no llega?
En principio, lo que tambalea es el proyecto
de familia que han soñado juntos. Como
así también, lo que los une
como pareja, ya que muchas veces, cuando no
pueden ser padres, de no contar con el apoyo
y sostén mutuo y/o ayuda profesional,
la pareja termina disolviéndose, como
si no pudiera haber otras cosas en común.
Su autoestima queda afectada. Su vida social
comienza a restringirse, ya que evitan concurrir
a reuniones familiares o de amigos, donde
haya niños o mujeres embarazadas.
La vida íntima de la pareja comienza
a resentirse: evitan hablar del tema, viven
en silencio su angustia y malestar, y su sexualidad
se ve afectada. Encuentros íntimos
que ya vienen vapuleados desde el momento
que se dio inicio a la búsqueda del
hijo, cuando comenzaron a regirse por los
cálculos de los días fértiles,
días contados y específicos
que suelen ser motivo de ansiedad y esperanza,
haciendo mecánico ese instante de entrega
y placer entre ellos.
¿En qué puede ayudarlos
una consulta psicológica?
Nuestra propuesta es poder brindar un lugar
donde poder desplegar y compartir lo que cada
uno está viviendo y padeciendo al no
lograr el embarazo deseado. Teniendo entrevistas
individuales y de pareja, y de este modo evaluar
cómo les afecta esta problemática
a cada uno en particular, decidiendo el tipo
de abordaje según el caso.
Otra posibilidad, es integrarlos con otras
parejas con una modalidad de grupo de reflexión
y trabajo corporal, en donde pueda compartirse
y trabajar algunos de los siguientes temas:
- Lo que se padece en el cuerpo: el dolor
de no engendrar, el dolor por estar sometidos
a diversos estudios invasivos, etc.
- El desgaste del vínculo durante la
búsqueda.
- Poder pensar y reformular deseos y proyectos.
- Abrir un espacio donde poder articular lo
que sucede en el cuerpo y en (entre) la pareja.
De lo que se trata, es de poder abrir allí
otro espacio donde poder hablar y pensar sobre
lo que les ocurre y como les afecta en lo
particular y a la relación en sí.
Lic. Andrea Pilosio
Psicóloga - Psicoanalista
Mat. Prov. 92565
consultas@proyectomama.com.ar
www.proyectomama.com,ar
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