El ASMA es una enfermedad
crónica (de por
vida) de las vías aéreas y
los pulmones, es una forma de reacción
inflamatoria que genera
una obstrucción
excesiva, ante diversos estímulos:
• Elementos externos no infecciosos:
alimentos, polvillos, hongos (humedad),
medicamentos, cosméticos, pelos de
animal.
• Infecciones: mayormente virales.
En la mayoría de los
episodios hay un elemento desencadenante
llamado "alergeno", otras veces
no se determina cuál es, en especial
cuando el factor desencadenante es anímico
o está relacionado con eventos que
produjeron tensión o emociones fuertes
en la persona asmática.
Un poco de anatomía...
no viene mal
Las vías aéreas permiten la
entrada de aire a los pulmones. Estos se
podrían comparar con un árbol
y sus ramas, ya que los bronquios se van
dividiendo y se hacen cada vez mas pequeños
y numerosos.
• Cuando el asma esta bajo
control, la vía aérea
está despejada y el aire entra y
sale perfectamente.
• Cuando el asma no está
controlada, los bronquios están
siempre inflamados, entonces puede sobrevenir
un ataque o crisis asmática.
Cuando esto ocurre:
• Puede entrar y salir menos aire
• Hay tos
• Silbidos en el pecho
• Sensación de falta de aire.
Durante las exacerbaciones agudas,
hay dificultad para la entrada y salida
de aire, los bronquios se inflaman mucho
y producen abundante moco en sus vías
aéreas (se acumula catarro).
Es fundamental reconocer
los síntomas de una crisis asmática.
En la mayoría de los casos estos
episodios se alternan con períodos
totalmente libres de síntomas. Habitualmente
la sintomatología se intensifica
durante la noche (por aumento del tono broncomotor
fisiológico).
Síntomas más
comunes:
• Tos con expectoración.
• Sensación de falta de aire:
disnea
• Silbidos en el pecho.
• Susceptibilidad a tener infecciones
respiratorias frecuentes.
• Disminución de la tolerancia
al ejercicio.
El asma puede aparecer
a cualquier edad, pero no es contagiosa.
Diagnóstico
Se estima que aproximadamente la mitad de
los niños padecen cuadros de obstrucción
bronquial en el curso de los 6 primeros
años de vida.
Hay que prestar atención a que la
alta prevalencia de sibilancias en la infancia
puede ser interpretada erróneamente
como casos de asma bronquial.
En la actualidad el uso de la palabra "ASMA"
es más difundido reemplazando términos
ambiguos como "BOR", "Bronco-espasmo",
"Bronquitis alérgica",
"Bronquiolitis a repetición",
etc.
Cuanto menor sea la edad del niño
más difícil será diagnosticar
el asma. En los niños pequeños
las entidades clínicas que se manifiestan
con síndrome obstructivo son más
numerosas y los métodos de diagnóstico
mas limitados.
Debido a las dificultades diagnósticas
en menores de 6 años de edad se sugiere
definir el asma en este grupo etario como
"cuadro de sibilancias recurrentes
y/o tos persistente en un cuadro clínico
compatible con asma y cuando otras entidades
más raras han sido excluidas".
¿Cuáles
son las señales?
1. Tos crónica:
generalmente síntoma inicial importante
, que indica que algo está mal con
su sistema respiratorio, sin importar su
edad. Puede ser motivo de tensión
, para el paciente y sus padres; ocasionando
miedo a nuevos ataques.
2. Producción de moco por
los pulmones: como una respuesta
defensiva a los irritantes o a la infección.
3. Respiración acortada (fatiga):
luego del ejercicio leve o esfuerzo mínimo.
La respiración dificultosa o forzada
así como la sensación de dificultad
para llevar aire a los pulmones o para expulsarlo,
son también señales de advertencia.
4. Sibilancias: respiración
ruidosa o silbidos en el pecho. Son un signo
de que algo inusual esta bloqueando o estrechando
los conductos respiratorios en sus pulmones.
Estas señales
alternan con períodos de calma y
exacerbaciones.
Factores
genéticos: herencia y asma.
Si bien la tendencia a sufrir de asma parece
ser hereditaria, existe una compleja interacción
entre múltiples factores genéticos
y exposición ambiental.
"Evitar exposición
a los alergenos"
Padres alérgicos tiene mayores probabilidades
de tener hijos alérgicos. No todos
los asmáticos son alérgicos,
ni todos los alérgicos son asmáticos.
El predominio estacional es característico,
especialmente en otoño y primavera
en relación con la inestabilidad
climática, afecciones virales, exposición
a alergenos estacionales e inhalación
de pólenes.
El síntoma principal de reactividad
de la vía respiratoria es la Tos.
Los estímulos productores son muy
variados y su tratamiento, primeramente
combatir la causa.
Este síntoma precoz y frecuente del
asma infantil puede pasar inadvertido durante
años, sobre todo si la obstrucción
de la vía respiratoria nunca llegó
a ser lo bastante intensa como para provocar
sibilancias (silbidos)
Asma
y Deporte
La mayoría de los asmáticos
controlados, pueden realizar cualquier tipo
de actividad física con un control
adecuado. No es una barrera para la práctica
deportiva.
El asmático puede y debe
practicar deportes y es una parte importante
del tratamiento.
Calidad
de vida
El asma es un trastorno crónico que
puede afectar la calidad de vida, generando
restricciones considerables en los aspectos
físicos, emocionales y sociales de
la vida de los pacientes
Puede dar lugar a la interrupción
del sueño, provocando:
• Fatiga y somnolencia durante el
día.
• Falta de atención en la escuela
y rendimientos subóptimos
Todo ello se combina para que la autoimagen
sea mala y pueda provocar problemas de conducta.
Lo mismo ocurrirá si no puede disfrutar
de una actividad física similar a
la de sus compañeros.
El impacto social del asma
es significativo, a nivel familiar es causa
frecuente de ausentismo escolar del niño
y laboral de los padres afectando la calidad
de vida del niño y de su familia.
Muchos pacientes pueden no apreciar completamente
el impacto social de su asma y declaren
llevar vidas "normales", ya sea
por que la normalidad puede basarse en ajustes
y limitaciones que ellos ya han incorporado
a sus estilos de vida ó por que enmascaran
sus restricciones, en un intento por "vivir
igual que los demás"
Medidas
de control ambiental en el hogar
Los factores desencadenantes no son la causa
del desarrollo inicial del asma, pero cuando
ésta está presente, estos
factores pueden exacerbarla.
Las medidas deben ser prácticas y
con sentido común.
La identificación de los desencadenantes
que inducen la inflamación y la obstrucción
aguda de la vía aérea es un
paso importante en la prevención
del asma. Al evitarlos se logra una reducción
de los síntomas, una disminución
de la hiperreactividad bronquial a largo
plazo y un menor requerimiento de fármacos.
Ej: Evitar el humo del cigarrillo (fumar
afuera).
Tratamiento
farmacológico
En los últimos años, los importantes
avances en el conocimiento de la enfermedad
y el desarrollo de nuevos fármacos
permiten en la actualidad a la mayoría
de los niños y adultos, lograr un
adecuado control de la enfermedad con buena
calidad de vida. Los distintos fármacos
son utilizados para revertir y prevenir
la obstrucción del flujo aéreo.
Las Indicaciones se brindan en cada caso
según los grados de severidad. No
debe olvidarse que es una condición
crónica con exacerbaciones agudas.
Por eso se deberá tener siempre a
mano la medicación necesaria de rescate,
para una crisis inesperada. Ante la crisis
hay que administrar broncodilatadores (salbutamol)
El tratamiento de las crisis debe
ser precoz, cuanto mas rápidamente
se haga, mas fácil cederá
la crisis.
Un tratamiento preventivo adecuado con antinflamatorios
evita consultas urgentes al médico
y permite hacer una vida normal. Los antinflamatorios
más eficaces son los Corticosteroides,
que son la piedra angular en el tratamiento
del asma bronquial porque disminuyen la
hiperreactividad bronquial, las secreciones
bronquiales y el edema, mejorando los síntomas
y aumentando la respuesta a los broncodilatadores.
En niños
con síntomas recidivantes de obstrucción
bronquial, si no se actúa en forma
precoz preventivamente, puede producirse
daño pulmonar irreversible (remodelación
de la vía aérea).
La intervención temprana
con ellos beneficia la función pulmonar
y el control del asma.
La vía inhalatoria (corticoides inhalados,
broncodilatadores) permite administrar directamente
en los pulmones la medicación y así
su comienzo de acción es mas rápido.
Los corticoides sistémicos (endovenosos,
orales) se reservan para los cuadros agudos,
donde el paciente no responde a los broncodilatadores.
Los efectos adversos locales pueden evitarse
y los sistémicos son dosis dependientes.
Es imposible tratar adecuadamente la enfermedad
sin tratar al paciente en su totalidad,
a los padres y su entorno. El subdiagnóstico,
subtratamiento, la educación deficiente
del niño y su familia e inadecuada
supervisión del tratamiento indicado
son los responsables de la alta morbimortalidad
por asma.
Mortalidad
por asma: ¿Mito o realidad?
Pese al mayor conocimiento del trastorno
y a la disponibilidad de mejores agentes
terapéuticos, las muertes
se han duplicado en los últimos 15
años. Lo más inquietante
es que no todas ellas se producen
en niños con asma grave.
En la mayoría de los casos se asocia
con inadecuada evaluación y tratamiento
de las exacerbaciones de asma severa, exceso
de broncodilatadores auto administrados
y uso inapropiado e insuficiente de los
corticoides inhalados. Esto permite concluir
que en un muy alto porcentaje las muertes
por asma serían evitables.
El asma es una enfermedad cada vez mas frecuente
en el mundo. En EE.UU mueren cada año
a consecuencia de esta enfermedad alrededor
de 5500 pacientes (15 al día). Estos
datos ponen de manifiesto , una vez más,
la variabilidad del cuadro clínico
y la necesidad de vigilancia y seguimiento
periódicos a la consulta o diseñar
planes para el tratamiento de urgencia.
Son millones los niños asmáticos
que aún carecen de un diagnóstico
correcto y de un plan terapéutico
moderno. Todos ellos continuarán
sufriendo síntomas innecesarios,
crisis asmáticas y perderán
una infancia normal o incluso la vida, al
menos que los pacientes, los padres, los
médicos, y la opinión pública
presten mayor atención a esta enfermedad.
El niño o el adulto
asmático puede recibir ayuda HOY,
mediante un diagnóstico correcto
y tratamiento adecuado.
Un diagnóstico correcto,
medidas de prevención del medio ambiente,
la educación del núcleo familiar,
esquemas terapéuticos adaptados a
cada paciente y monitoreados a largo plazo,
permiten que la mayoría de los niños
con asma bronquial puedan acceder a una
muy buena calidad de vida.
El paciente y padres debe reconocer aquellos
factores que empeoran su condición.
Los actuales tratamientos aseguran a la
mayoría de los pacientes disfrutar
de una vida plena sin limitaciones escolares,
laborales ni deportivas.
Cuando se aprende a controlar el
asma se puede trabajar, jugar e ir a la
escuela normalmente y dormir tranquilos
toda la noche.
TEST
PARA SABER SI UNO ES ASMÁTICO Y SI
ESTA BIEN CONTROLADO
(Para uno mismo o para sus hijos)
• ¿Toses, te agitas, tienes
el pecho oprimido, o sibilancias (silbido
en el pecho ), debido a tu asma? - 4 o más
veces al día -.
• La tos, la agitación, el
pecho oprimido o las sibilancias ¿te
despiertan de noche? - 1 o más días
a la semana -.
• ¿Has tenido que parar de
hacer ejercicio debido a tu asma? - en los
últimos 3 meses -
• ¿Has tenido que dejar de
hacer tus actividades normales, ir al trabajo,
colegio, debido a tu asma? - en los últimos
3 meses -.
• ¿Usas inhalador de rescate
(broncodilatador)? - más de 4 veces
por semana -
Si vos, algún familiar
o amigo responde "Sí" a
cualquiera de las preguntas anteriores,
debes consultar a tu médico.
Dra. Yolanda Ametrano
Médica especialista en Neumonología
y Pediatría
Centro de Diagnóstico Dr. Enrique
Rossi
Lic. Silvia Susana Martín
Psicopedagoga