| Antidepresivos:
riesgo en los embarazos
Un estudio científico estadounidense
reveló que el uso de este tipo de medicamentos
a partir de la semana 20 de gestación
puede afectar el desarrollo pulmonar del bebé.
El riesgo concreto es que el recién
nacido sufra hipertensión pulmonar
que ocurre, según las estimaciones,
en uno o dos bebés cada mil nacimientos
y se asocia a un nivel de mortalidad del 20%.
Una investigación realizada en la Universidad
de California, en Estados Unidos, y publicada
en el New England Journal of Medicine, revela
que algunos antidepresivos consumidos en la
segunda mitad del embarazo podrían
incrementar el riesgo pulmonar en los fetos.
En uno de los párrafos del extenso
estudio se advierte que ese hábito
aumenta seis veces la posibilidad de desarrollar
un trastorno pulmonar. Esos efectos nocivos,
según este relevamiento, no involucran
a todos los antidepresivos, sino a un tipo
de ellos, los SSRIs, grupo que incluye a los
productos Prozac, Paxil y Zoloft.
Hay mucha variedad en esos fármacos;
entre ellos, los que se conocen como tricíclicos;
y los inhibidores selectivos de reabsorción
de serotonina o selective serotonin reuptake
inhibidor, según su denominación
en inglés: de allí la sigla
SSRIs. Estos últimos forman parte de
un nuevo grupo que incluye a medicamentos
como la paroxetina (nombre de marca Paxil),
la sertalina (nombre de marca Zoloft) y la
fluoxetina, más conocido como Prozac.
El médico James L. Mills, del Instituto
Nacional de Salud Infantil y Desarrollo, de
los EE.UU., le comentó a la agencia
de noticias AP que "este estudio es el
más reciente de una serie de informes
preocupantes sobre posibles efectos adversos
de los SSRIs en el feto". Tal vez haga
referencia a una investigación anterior
que relacionaba el uso de esos fármacos
en los últimas etapas del embarazo
con la irritabilidad, la inquietud, los bajos
niveles de azúcar en sangre y con dificultades
para respirar en los recién nacidos.
Antecedentes similares datan del año
pasado. La Dirección Federal de Alimentos
y Fármacos (FDA) advirtió entonces
que el Paxil podría estar asociado
con defectos cardíacos en los chicos
si se consume en los primeros tres meses de
embarazo.
Los investigadores del nuevo estudio, un equipo
de siete profesionales, realizaron sus pesquisas
entre 1998 y 2003. Comprobaron que la hipertensión
pulmonar es un problema médico que
se produce una o dos veces cada mil nacimientos,
y que en el caso de las mujeres que habían
ingerido los SSRIs en la última etapa
del embarazo, se observaba un riesgo débil
pero seis veces mayor de tener un hijo con
ese trastorno.
El único modo de hacer el relevamiento
fue estudiando los nacimientos porque, por
razones éticas, los medicamentos no
pueden ser probados en embarazadas. Y, además,
los posibles efectos en un feto sólo
pueden observarse cuando el medicamento ya
se encuentra disponible y en pleno uso en
el mercado.
De la Redacción de CLARIN |