RESPONDE: Dr.
Sergio Sarquis
Médico Clínico Matrícula
nş 92101
Médico Clínico del Instituto
Loria- Dr. Enrique Rossi.
Sánchez de Loria 117
4011-8000
www.cdrossi.com
El sueño
es un estado reversible de pérdida
de la percepción y de la respuesta
ante estímulos externos. Este estado
ocupa un tercio de la vida de las personas
y su alteración produce problemas
en el cuerpo y en la mente. Además
del insomnio, pueden producirse otros incidentes
durante el sueño como ronquidos,
pesadillas, hablar o caminar dormido, inquietud
de piernas, alteraciones respiratorias durante
el sueño (apneas), rechinar los dientes
(bruxismo) o interrupción del sueño
por severa cefalea (cefaleas hípnicas).
Así, tanto los dolores de cabeza
como las alteraciones del sueño son
muy frecuentes y es importante conocer si
tienen alguna conexión fisiológica,
si una alteración lleva a la otra
o si, por ser tan frecuentes, coinciden
en la misma persona. En este sentido, es
importante aclarar que el 80 % de las personas,
el año anterior, ha sufrido alguna
vez de dolor de cabeza; entre los dolores
de cabeza, la migraña es quizás
la más preocupante y se presenta
en el 15 % de las mujeres y el 6 % de los
hombres.
Algunas cefaleas están indiscutiblemente
relacionadas con el sueño como:
1) La cefalea de la hipoxemia (cefaleas
por apneas de sueño cuando hay mala
oxigenación cerebral durante el sueño).
2) La cefalea hípnica (cefalea que
aparece al poco tiempo de dormirse, despierta
al que la padece y dura media hora o más,
siendo severa y suele producirse casi a
la misma hora todas las noches; afecta a
personas de 50 años o más).
Estas dos cefaleas son poco frecuentes.
En cambio, el dolor de cabeza de la migraña,
es muy frecuente. La migraña es una
alteración que comienza como dolor
en un lado de la cabeza o en la parte posterior
del cuello, aumenta rápidamente y
suele acompañarse de intolerancia
a la luz, a los ruidos, a los olores y en
algunas ocasiones, también hay náuseas
y vómitos, puede durar 3 horas o
más, es un dolor severo, que puede
repetirse varias veces en el mes y que con
frecuencia comienza en la madrugada, poco
antes del despertar. El 50% de los migrañosos
sufren alteraciones del sueño, suelen
despertarse durante la noche, en ocasiones
sienten temor o ansiedad antes de dormir
y también pueden experimentar sudoración
nocturna, el sueño no es reparador,
son roncadores (el 10,5 % de la población
general ronca al dormir), tienen pesadillas
y se mueven mucho mientras duermen.
Otro tema interesante es el sonambulismo.
Esta alteración es más frecuente
en la infancia, entre los 4 a 8 años
cuando entre el 2 al 7% de los niños
pueden ser sonámbulos y se pudo establecer
que el 35 al 55 % de los migrañosos
han sido sonámbulos en su infancia.
Los sonámbulos no recuerdan este
acontecimiento y en muchas ocasiones, los
padres no se enteran de lo que está
pasando.
El nexo entre la migraña y el sonambulismo
es una sustancia química que existe
normalmente en el cerebro: la serotonina
(un neurotransmisor), pero en estas alteraciones,
la serotonina actúa en forma diferente
durante una de las etapas del sueño
y por consiguiente se puede pensar que estas
dos situaciones, migraña y sonambulismo,
podrían compartir las mismas vías
neurológicas y químicas.
Una clave para desentrañar esta relación
de la cefalea y el sueño, hay que
buscarla en una zona anatómica muy
activa: el hipotálamo. Está
ubicado en la zona central e inferior del
cerebro, arriba de la hipófisis,
es una zona muy pequeña (solo tiene
unos 3 a 5 centímetros cúbicos
y pesa menos de 7 gramos), pero es la „estación‰
donde llegan y salen numerosas vías
nerviosas que conducen las sensaciones de
dolor, fatiga, estímulos hormonales,
estímulos visuales, sensaciones anímicas,
etc., allí se producen numerosas
sustancias químicas que actúan
transmitiendo mensajes a otras partes del
cerebro, algunos investigadores le han llamado
el „reloj maestro‰ y en realidad
es así, porque regula los tiempos
del organismo: el ciclo menstrual de la
mujer cada 28 días, el embarazo que
dura 9 meses, las horas de vigilia y de
sueño, etc. El hipotálamo
está involucrado en la circulación
de la melatonina y de la serotonina y estos
dos neurotransmisores están ligados
a la cefalea y al sueño.
Otra alteración que suele ser motivo
de consulta es la cefalea matutina crónica,
es decir, personas que la mayor parte de
los días se despiertan con dolor
de cabeza; éste es un síntoma
que aflige al 7,6 % de la población,
que con frecuencia padecen insomnio, alteraciones
respiratorias durante el sueño, ronquidos
intensos, pesadillas, depresión o
ansiedad. Esta „cefalea del despertar‰,
se ve más en los que respiran mal
durante el sueño, la situación
típica de esta alternativa es la
„apnea del sueño‰.
Cuando las alteraciones del sueño
aparecen en individuos que también
sufren cefaleas, se debería hacer
un diagnóstico de certeza de la causa
de esa cefalea (historia clínica,
examen neurológico, estudio con imágenes,
etc.) si se trata de una migraña
y esta es frecuente, indicar tratamiento
preventivo (moduladores neuronales) y tratamiento
para la crisis (triptanos) ya que la mejoría
de ambas situaciones (migraña y alteraciones
del sueño) debe tratar de obtenerse
en forma simultánea.
Si bien la gran mayoría de las consultas
que recibimos por alteraciones del sueño
y cefaleas no están provocadas por
alteraciones estructurales (tumores, alteraciones
circulatorias, vasculares o pulmonares),
es conveniente que siempre se estudie minuciosamente
al paciente: antecedentes, medicaciones
que consume, examen clínico y neurológico
y estudios complementarios (laboratorio
e imágenes), solo así podrá
efectuarse un diagnóstico de certeza
e indicar el tratamiento adecuado.
Asesoró: Dr. Héctor A. Zavala,
Médico Neurólogo; miembro
de la Federación Latinoamericana
de Neurología y ex Jefe de la Unidad
Neurología del H. J. M. Ramos Mejía
Recuadro: Consejos para mejorar el dormir
1) Evitar siestas
2) Eliminar estimulantes (cafeína,
nicotina)
3) Mantener un horario regular de sueño
toda la semana
4) El lugar donde se va a dormir debe estar
oscuro
5) Limitar el consumo de alcohol
6) Hacer ejercicios en forma regular, pero
evitar los ejercicios 5 horas antes de ir
a dormir
7) Usar la cama solo para dormir o tener
relaciones sexuales